Historia de Jimmy Rosario| Declaración de Hijo Adoptivo

050 VBAA Campeones PR 1959 Thomas J Rosario Flores, Autor

150.0_Thomas_Recibe_Placa_y_Resoluci_n_Hijo_Adoptivo_VB-413x600 151-0_Entregan_Premio_Hijo_Adoptivo_Vega_Baja_19951/4/2013 Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Jimmy Rosario nació en Nueva York, en 1928. Tiene, a la fecha de este escrito, 84 años. Aun retrata, escribe y asiste a su trabajo religiosamente. Cuando no puede ir a la Fotografía Rosario, trabaja desde su casa.

Después de los setenta años, aprendió computadoras y gran parte de su trabajo fotográfico y su obra histórica de los últimos quince años, los ha preparado frente a un monitor. también arregla las computadoras y sus equipos periferales y se mantiene al día en los programas fotográficos y software útiles.

El 13 de julio de 1997 la Asamblea Municipal, presidida por el Hon. Asterio Santos Portalatín, aprobó el proyecto número 5 de Ordenanza Municipal que luego de firmado por el Alcalde Luis E. Meléndez Cano el 18 de julio posterior, se declaró a Thomas J. Rosario Flores como Hijo Adoptivo de la Ciudad de Vega Baja.

Mi padre sabe que esa es una distinción honoraria, pero para él, que toda su vida joven, adulta y anciana la ha vivido literalmente en esta ciudad, fue un acto que tocó su corazón y de lo que se siente muy agradecido.

Siempre he defendido el que se considere vegabajeño al que lo siente ser. Mi padre vivió en muchos lugares, pero su historia personal siempre revierte al lugar al que vino a vivir en 1942.

Ordenanza Hijo Adoptivo de Vega Baja a Thomas J Rosario Flores
Ordenanza Hijo Adoptivo de Vega Baja a Thomas J Rosario Flores

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Historia de Jimmy Rosario| La serenata a su novia

050 VBAA Campeones PR 1959 Thomas J Rosario Flores, Autor

1/6/2013 Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Los 70 años de Jimmy Rosario Senenata a Yuya su novia en 1950

Jimmy Rosario, desde sus comienzos como ser racional e independiente, ha renunciado a la vida privada para ser visible en la sociedad vegabajeña. Eso es parte de su filosofía personal. Por eso, esta fotografía aparece dentro de las representativas de las costumbres  de los vegabajeños en el libro “Vega Baja, su historia y su cultura”, del cual él tambien fue coautor y quien proporcionó la mayor parte de las fotografías incluídas. También, muchos estudiantes la usaron para hacer sus asignaciones en la escuela para ilustrar una serenata. Esa cesión gratuita y generosa de su personalidad nos permite aprender, con una imágen genuina y no simulada, este momento de la cultura de los vegabajeños.

La historia detrás de esta fotografía tiene que ver con el día del Día de Reyes pero fue tomada unos meses antes del 6 de enero de 1950. Curiosamente, la tomó él mismo, con un lente especial que,  para poder incluírse él mismo en la foto, dilataba el momento del disparo de la Graflex Speed Grafix de negativo 4″X 5″ con película Kodak Film Pack y le daba tiempo a ubicarse correctamente antes de que el lente se abriera. Instaló una bombilla de flash de tungsteno número 11 y procedió a ubicar la cámara en la acera del norte de la calle.

Me dice mi padre que andaba con unos músicos dando serenatas a jóvenes por otros pueblos. En Ciales, uno de ellos estaba interesado en la hija del alcalde y al dar la serenata, fueron escoltados al cuartel de la policía y los amenazaron de que los iban a denunciar por alteración a la paz. En Manatí, le echaron los perros del dueño de la casa. Ya de madrugada, él quiso que concluyeran en la casa de Yuya, la hija de Pipo, el joyero del pueblo, en la Calle Baldorioty de Vega Baja.

Un policía intervino con ellos y mi padre se identificó como miembro de la prensa y el policía se fue por otra calle en lo que ellos terminaban. Cantaron una sola canción, pero nadie salió, ni prendieron la luz, como se acostumbraba. Un vecino, Juvenal Dávila (quien luego fuera mi padrino) le advirtió a Jimmy que Yuya era una muchacha buena y que su padre era de un carácter fuerte, por lo que tenía que tener cuidado. El gabán lo adquirió en  Estados Unidos y el mismo que usó el alcalde Angel Sandín en la foto que le tomó en el estudio fotográfico. Lo heredó finalmente un tío materno, Pascual Flores, ya fallecido.

Lo demás todos lo sabemos. Jimmy y Yuya se casaron el Día de Reyes próximo y comenzaron una vida juntos, que afortunadamente, todavía continúa después de 62años, que hoy cumplen*.

La foto se queda como una imágen incomparable de la conciencia histórica de mi padre sobre la vida en nuestra ciudad.

*Hoy día tienen 65 años.

Historia de Jimmy Rosario| Desde el aire

050 VBAA Campeones PR 1959 Thomas J Rosario Flores, Autor

1/8/2013 Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

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Para captar sus imágenes, Jimmy buscaba los mejores ángulos y para eso, se trepaba en el campanario de la Iglesia Católica, la azotea de la Casa Alcaldía, sillas, bancos de la plaza,  mesas, la Peña Borracha y la Peña de Puerto Nuevo.Iba al campo a retratar aves, animales, flores y árboles. También visitaba las cuevas y cavernas de los barrios para hacer su función cultural con los arqueólogos e investigadores.

En la obra fotográfica de Jimmy Rosario, algunas de las imágenes de la colección de su fototeca, son tomadas desde el aire, en helicóptero. Esta, captada en el año 1968 de la Central San Vicente, es un ejemplo de ellas.

La Verdad de la Historia sobre el Lenguaje Usado en Lares “Lechi Di Poti”

He tomado muchos cursos de Historia y de Español en mi vida estudiantil y nunca un maestro de los que tuve me hablaron del origen de la frase “Lechi Di Poti ” sobre el habla campesina; los compañeros estudiantes más bien lo hacían en forma burlona y jocosa. Algunos hasta vacilaban y en tono despectivo la usaban.

Muchas veces escuché preguntar a los que la decían, si venían de Lari o de Ciali. Y esto acompañado de un hablar medio raro y chillón además como si hubiese sido el resultado de un añoñamiento del habla; como si tuvieran un problema del habla o de la garganta.

Nunca escuché a mis compañeros universitarios del recinto de Rio Piedras que vivían en Lares decir esa frase y nunca tampoco me atreví preguntarle sobre la misma. Hoy gracias a mi sobrino Carlos Barradas Mejías, aguadillano, veterano del ejército, maestro, estudioso, lector voráz, analítico, residente en la nación americana y quien siente orgullo de ser puertorriqueño que me entero de la verdad de la historia de esta frase.  Carlos a quien cariñosamente le decimos “Tito” me hace llegar este escrito realizado por el Sr. Alexis Morales y que quiero compartir con ustedes mis amigos, los compañeros estudiosos de la Historia de Vega Baja, maestros de Español, Historia, Estudios Sociales, e Investigadores. Con la gran esperanza de que se divulgue esto, formando una gran cadena de aprendizaje. Donde se pueda ver la influencia del regionalismo en el leguaje y que no es sinónimo de poca educación. He aquí el escrito. Espero lo disfruten y lo compartan.

Respeto para nuestros jibaritos. DI DÓNDI VIENI LA LECHI DE POTI
Por Alexis Morales – Cales Rural News
Cuando los sanjuaneros se refieren a Lares, suelen decir en tono burlón: “Lechi di poti”. Para que hablen con conocimiento de causa, vamos a explicarles el origen de ese tipo de pronunciación. Vamos a remontarnos a la España primitiva, a un pueblito llamado Piornal. La villa de Piornal ubica en las altas montañas entre Castilla y León. En sus orígenes era un pueblito de pastores y ganaderos. Era una villa tan pobre que aunque España fue invadida y poblada por los bárbaros, los visigodos y los árabes, ninguno de los invasores se interesó en invadir Piornal. Habiéndonos ubicado en tiempo y lugar, sepa usted que en España se hablan cinco idiomas: castellano (que nosotros hablamos), gallego, catalán, vasco y extremeño. Este último era común en el antiguo Piornal.
A Puerto Rico llegaron familias provenientes de Piornal. Se establecieron en las montañas de Puerto Rico, y su huella se nota especialmente en una franja que va desde los barrios altos de Guayanilla y Peñuelas hasta el sur de Lares, incluyendo el poblado Castañer. Los piornaleros solían combinar el castellano con el extremeño. Por ejemplo, cambiar la e por la i. (venti, lechi, etc.). También las palabras que terminan en O, cambiarlas por U (Humacau, pescau). Cambiar la S por la J (nojotro). Algunas frases propias que identifican al jíbaro como “asina mesmo”. Dejar de pronunciar la D (alreor, méico). Cambiar el orden de las palabras (me – se- cayó). Llamar “Jumbetas” al Diablo (se lo llevó Jumbetas).

Hasta el típico LELOLAY parece venir de Piornal. Queda claro entonces que frases como Lechi Di Poti no son otra cosa que restos del antiguo idioma extremeño de los piornaleros. No son palabras mal dichas.
Los piornaleros quedaron en el olvido, sus tradiciones duraron mucho tiempo. Tal vez lo más notable de la tradición piornalera fueron las tornabodas. Esto era la costumbre de celebrar varias recepciones seguidas tras una boda, durante nueve días. Se celebraba una recepción en casa de los padres de la novia, luego en la del novio, luego en casa de los diferentes tíos. Esa tradición piornalera no se celebra actualmente pues si una recepción es costosa, imagine cinco o seis recepciones corridas.
Habiendo visto este trasfondo histórico, vemos que parte de nuestras raíces están en la Villa de Piornal, en las montañas al norte de España. A nuestros piornaleros les debemos bellas tradiciones, la herencia del idioma extremeño… y la lechi di poti.